Julia Alvarez Iguña

Julia Alvarez Iguña
El éxito es un camino, no un destino

Vida Cotidiana

Psicología de Deportes

Psicología aplicada al Golf

MUSICA Y VIDEOS MOTIVACIONALES


Los vídeos audiovisuales, la música, las imágenes junto con discursos motivacionales, son elementos muy usados a la hora de activar a un deportista o equipo.
Estos fuertes estímulos cognitivos, junto con temas y discursos heroicos, como en el caso de Gladiador, 300, Corazón Valiente, Troya, Rocky,  generan sentimientos de combate, ya que producen una asociación y mezcla de emociones de batalla intensas.
Se relacionan a historias de personajes, que al vencer dificultades y debilidades propias, hicieron de la lucha por la victoria el camino de su  superación. A pesar de adversidades y peligros,  no se desanimaron, transformando el dolor y el sufrimiento en fuerza y valentía en la consecución de sus metas. Estas imágenes y acciones ya realizadas, son las que afirman la posibilidad de que pueden volver a ser repetidas por ellos mismos, actuando a modo de visualización externa, preparando el clima motivacional propicio para el evento.

El efecto de la música épica aumenta el tono muscular, intensifica las emociones a la vez que refuerza una atención focalizada en la tarea. Sabemos desde la psicología, que una buena atención es aquella centrada en un solo objetivo, en este caso el video o la música, lo que ayuda a eliminar cualquier otra presión relacionada a la intensidad del evento a enfrentar. Al estimular al sistema nervioso central, disminuye la angustia y presiones ambientales, reforzando la confianza y el tono muscular.
Muchos psicólogos coincidimos en los beneficios que provee la música, para desviar presiones y focalizar la atención en la tarea a realizar debido a las propiedades energizantes que posee.
Bien sabemos que ante situaciones de presión, pueden surgir acciones involuntarias donde el estado emocional puede variar desde una apatía, a una fiebre de pre-arranque, por lo que la utilización de la música sirve como elemento estabilizador del sistema nervioso.

La emoción define la acción, y es la emoción la que le da sentido al gesto deportivo, ayudando a encontrar mayor seguridad y confianza, en las habilidades practicadas y tantas veces entenadas.

¿Qué efecto nos produciría este video sin música?  Si te emocionaste no es por lo que vistes, sino por la emoción que sentiste, ya que la percepción,  está íntimamente relacionada a las sensaciones físicas, y si te motivaste, vas a tener que esperar un poco para salir a la cancha, pero ya tenès un elemento más que te bien te va a ayudar a la hora de jugar.

Video:


Julia Alvarez Iguña

Descubre tu interior y actúa



Los mejores jugadores son aquellos que no lo demuestran ni lo aparentan. No necesitan hablar de ello, ni se vanaglorian de sus triunfos. Pero eso sí, creen completamente en ellos mismos. Saben bien quienes son, y esa fuerte creencia interna, es lo que los sostienen, cuando las cosas no salen como lo esperado.

Su confianza se fue desarrollando a lo largo de vivencias deportivas y éxitos logrados. No hablamos de resultados, sino de objetivos cumplidos, gracias a la disciplina, la actitud y el control personal. Recuerdan solamente las tareas positivas, dejando que los malos momentos caigan en el olvido. Saben bien que de ellos no se aprende, y al momento de jugar, el recuerdo de esas vivencias nítidas de logros, son las que les permiten volver a repetirlas.

No son herederos de derrotas, sino buscadores de grandezas. De nada sirve seguir dando vueltas en un pasado que ya fue, que no dejo nada positivo para recordar. Es así, que el sentimiento de culpa desaparece, ya que si algo no salió, su más férrea intención fue hacer las cosas de la mejor manera posible. Si pierden, no caen en la excusa como mecanismo de escape ante el error. No lo necesitan, ya que ellos son sus propios jueces. Las criticas externas las dejan pasar, y dejan que los demás pierdan tiempo en posibles conjeturas del partido, mientras ellos se dedican a seguir buscando nuevas habilidades de crecimiento.

Son capaces de dar lo mejor de cada uno de ellos, sin miedos ni condicionamientos. Sus pilares son la auto-confianza en lo que realizan, y la autoestima en el respeto y el sentimiento de sí. Se entregan en todo a su entrenador, y forman una dupla enfocados en un norte. Depositan su confianza en él, es su pilar de sostén, base segura e incondicional a quien recurrir cuando lo necesiten, un aliento, un consejo o volver a repetir lo entrenado.

Su mejor refrán: “Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino las opiniones acerca de las cosas” Epícteto. Es así, que deja de lado las interpretaciones y valoraciones de lo que sucede. Estas opiniones, que generalmente adoptan la forma de juicio de valor, van siempre acompañadas de una respuesta emocional, que no los ayuda a la hora de jugar. En otras palabras, al experimentar un sufrimiento emocional, son sus propios pensamientos los que los dañan.

Visualizan lo que quieren que pase, y si no llega, lo esperan agazapados. No son impulsivos, y juegan su presente con claridad mental, y atención plena en la ejecución. Saben que el miedo y la angustia están siempre presentes. Tratan de manejarlas y “sabiamente” pasárselas a su rival, esperando el momento oportuno de desconcentración o enojo, para dar el golpe final.

Si buceas dentro tuyo, todas estas cualidades están ahí, listas para usar. No es necesario ser el mejor jugador para desplegarlas. Estos procesos internos forman parte de tu fortaleza interior, las cuales, por miedo al error, no las pones en práctica. Los demás estarán ahí siempre para alabarte o criticarte, pero el poder está en vos si dejas entrar opiniones ajenas. No te entregues, ni juegues para los demás. Descubre tu grandeza. Tiene que ser tu deseo, tu motivación, tu satisfacción, la alegría del trabajo bien hecho.

Dale, ¿te animás?

Julia Alvarez Iguña

Las decisiones de tu vida dependen de como te pienses


Probablemente al leer otra columna de psicología del deporte, estarías esperando nuevas maneras de incrementar el nivel de juego.
Pues bien,  hoy apenas me levanté encontré este video que me impactó, cambiando el tema de esta semana. Toda mi atención estaba enfocada en mi ordenador en esa pequeña mujer,  dejando una de las más poderosas lecciones de vida. ¿Quién crees que eres? ¿Lo que vos piensas de tí mismo, o lo que los demás dicen de vos? ¿Quién tiene el poder para definir adonde quieres llegar?



Antes de empezar esta temporada, podríamos permitirnos hacer un profundo cambio de paradigmas en nuestro cerebro, y pensar quien va a ser el que dirija tu vida este año.  Para muchos tal vez, esos “onda superada”, “todo bien man”, podrá sonar como tonterías repetidas,  pero los que reconozcan la eterna debilidad humana, podrán sacar otro beneficio de este video. No se trata de las mejores jugadas, ni de los mejores records, ni los tan conocidos ni tan renombrados. No, se trata de un video de vida, un tema tan especial y tan simple como eso, de quienes creemos que somos y como pensamos llegar.

Tu historia, tu vida deportiva, tu futuro, como jugador, en tu trabajo, es única e irrepetible. Así como ciertas personas, tienen ciertas discapacidades físicas que les dificultan determinadas actividades en la vida, otros tienen ciertas dificultades personales, psicológicas, existenciales, que hacen la vida difícil. Encuentran tantos peros antes de llegar, tantos miedos antes de partir, tantos impedimentos cuando todavía no han hecho nada, tantas excusas para defenderse de lo insoportable de la crítica, que por más que traten de entrenar hasta quedar sin aliento, y leer pilas y pilas de libros de autoayuda y psicología, están siempre en el mismo lugar. Y esto va a ser siempre así, ya que es tu persona la que manda, pero a quien no le das el suficiente poder  para cambiar.

Antes de querer ser el gran triunfador de tu deporte, trata de ser el gran luchador de tus principios,  porque de eso se trata. Cada día que pasa, es una batalla ganada al rival que se encuentra en tu interior. Hay que vencerlo, porque en realidad, somos más fuertes de lo que creemos ser.  Y cuando llegues, aunque sea arrastrándote, será porque no has renunciado, porque no te dejaste pisar. Y si tropezaste mil veces, te levantaste otras más, aunque sea para seguir en una sola pierna.  Dejemos de pensar en las faltas que siempre están en todos nosotros. No podes perder tiempo pensando si lo que haces le gusta al otro, si sos flaco o gordo, alto o petizo, en si sos cool, fashion, en si aceptan o no tu forma de ser. ¡Vamos tu estás para cosas superiores!

Todos son impedimentos que te marcas vos solo. Si hablamos de la fortaleza del deporte, tu fortaleza ¿Dónde está? Tu meta la marcas vos, o los demás. Nadie puede definirte más que tú mismo. Por más que cometas errores, o no salgan las cosas como planeas, no puedes permitir que eso te defina. Puedes estar agradecido por las cosas que posees, o seguir llorando por las cosas que te faltan.
Esta es tu decisión.
 Si esto no es inteligencia emocional, la inteligencia emocional ¿Dónde está?



Julia Alvarez Iguña        

Seguir creciendo





Las fiestas son un tiempo de reflexión, las cuales despiertan infinidad de sensaciones encontradas. Tiempo de introspección, donde la mente se piensa a sí misma, uniendo y evaluando pedazos de vida vividos y soñados, junto a batallas ganadas y derrotas sufridas.
Pienso que no hay años buenos ni malos, simplemente años que pasan, dejando experiencias para ser pensadas y evaluadas Dependerá de cada uno, en si se queda llorando lo perdido en el pasado, permaneciendo en el mismo territorio conocido, o, si retoma con más fuerza el año que comienza, sumergiéndose en uno nuevo por conocer.

Les deseo lo mejor a cada uno de ustedes, a los que llegaron, a los que están por llegar, a los que recién comienzan. Siempre se puede estar un poquito más arriba. Dejemos el pasado, aprendamos de él y proyectemos nuestro futuro. Que tu marca personal sea la satisfacción del trabajo bien hecho, y entender que sin constancia, actitud y disciplina es muy difícil llegar.

En el deporte y en la vida no todo es placer, hay muchas situaciones que nos confrontan con la dura realidad, donde lo realizado se opone a lo imaginado. La vida también es una eterna competencia. Es uno contra uno mismo. Estas son las maravillosas enseñanzas del deporte. Entrenamos tanto, nos golpeamos duro y lo ponemos en práctica en el diario vivir.

Es tiempo de dejar lo viejo e iniciar lo nuevo. Tiempo de comenzar a ser tú mismo. Se tu mejor admirador, se fiel a tus objetivos, se tu mejor amante. No dejes que los demás te condicionen. Elimina las palabras “debería” y “tendría”, y vive más libre y con menos equipaje. Aprende a perdonarte y olvídate de las faltas. Ellas están ahí, para hacerte crecer. Dales la bienvenida y trabaja fuerte por superarlas. Ante la incertidumbre, no le pidas consejo a tus miedos porque te van a aconsejar mal, decide desde tus convicciones, desde tus ganas de llegar. 

No trates de ser el hombre diez, porque ante la primera falla abandonarás. Date tiempo, se auténtico, no des más vueltas, concéntrate en tu objetivo que las oportunidades están ahí afuera esperándote. Cuando una ventana se cierra, otra se abre: pero hay veces que nos quedamos tanto tiempo mirando a una cerrada, que no nos deja ver todas las demás que sí están abiertas para nosotros.

Lo mejor para ustedes
Julia Alvarez Iguña

Mohammad Alí, ejemplo de confianza y superación



Uno de los deportistas que sobresalió por la seguridad en sí mismo, fue  el famoso Cassius Marcellus Clay Jr., mejor conocido como  Muhammad Alí.
Las demostraciones de su personalidad explosiva, junto a un espíritu arrogante y transgresor, no despertaban críticas, sino todo lo contrario. Fue tomado como modelo a seguir por su tenacidad y confianza, tanto en el ring, como en la vida.

Su historia no fue fácil. Si bien logró obtener el título de campeón del mundo de los pesos pesados, fue arrestado y declarado culpable, por su negación al ser llamado a combatir en la Guerra de Vietnam. Este incidente lo llevó a perder su licencia de boxeador, pero demostró una vez más, la fuerza de sus creencias indiscutibles, al decir que prefería quedarse en su país, luchando por su “ideal”: los derechos de la clase negra.

Su discurso demostraba la seguridad de sus palabras y la confianza en sí mismo, habilidad fundamental en la mente de un campeón.  Pero su mayor fuerza de residía en su irreductible autoestima, en la percepción valorativa que tenía de él mismo.


En los años 50 y 60, consiguió su record de triunfos, utilizando continuamente provocadoras frases en sus declaraciones como las siguientes:

» “soy rápido, soy guapo, soy el mejor”

» “cuando eres tan grandioso como yo, es difícil ser humilde”

» “para ser un gran campeón, tienes que creer que eres el mejor, si no lo eres, haz como si lo fueras”

» “si sueñas con ganarme, será mejor que despiertes y pidas perdón”

» “¿mis objetos favoritos?… los coches y los espejos”

» “busqué consejos y colaboración de cuantos me rodeaban, pero jamás su permiso”.

El fabuloso juego de piernas, su alta capacidad de resistencia y rápida respuesta ante sus rivales, se complementaba al entrenar totalmente enfocado en lo que hacía, lo que le impedía conectarse con el cansancio o el dolor. Según el profesor Roberto Quezada, quien ha dedicado más de la mitad de su vida a preparar campeones de boxeo, lo considera un atributo imprescindible para llegar a ser campeón,  porque, según dice, es ese amor, el que hace posible que el sacrificio del entrenamiento no se sienta como tal.

Los campeones son gente con una mentalidad sumamente positiva, tanto dentro como fuera del ring. Esa personalidad suele confundirse con arrogancia, como por ejemplo, la figura de Cristiano Ronaldo en el futbol, o Tiger Woods en el golf, o McEnroe en el tenis, quien no salía a ser simpático, sino a alterar la confianza del rival. Son deportistas enfocados en no fallar, preparándose mentalmente para la próxima jugada, sin pensar en lo pasado, ni en lo que está por venir. Luego de fallar un golpe o una combinación de golpes, el enojo dura poco, saben perdonarse, y su mente ya está preparada para el siguiente desafío.

Esto se refleja notablemente tanto en el deporte de los puños, pelotas o palos, raquetas, como en la vida de aquellas personas, que sólo están enfocadas en la certeza de la acción, sin calificaciones, críticas o evaluaciones. Si un deportista sube al ring, o entra en la cancha inseguro, es mejor que no compita, ya que de antemano su lenguaje corporal lo delata, y luego su mente lo derrota. Antes de subir al ring se le escuchó decir:  “Si sueñas siquiera con derrotarme, es mejor que te despiertes y te disculpes”,  Muhammad Alí fue un ejemplo al demostrar un nivel supremo de confianza en sí mismo. "Quise ser el mejor y a eso he dedicado toda mi vida”
Desde su difícil infancia en los suburbios de Louisville, Kentucky, se fue gestando una personalidad que no dudaba en la búsqueda de sus objetivos, y no paraba hasta conseguirlo. De familia humilde, de niño trabajaba para sobrevivir en un almacén. Su sueño era comprar una bicicleta azul. Luego de duros años de ahorro, logro comprar una de segunda mano.

Muhammad amaba esa bicicleta azul, y estaba orgulloso del esfuerzo logrado. Cierto día, se la roban. Recorre Louisville, su ciudad natal, de arriba abajo, buscándola desesperadamente. Nunca la encontró, pero esa imagen permaneció siempre en su mente. Es así, que cada vez que subía al ring, se decía. "Este es el que me robó la bicicleta". Sin darse cuenta, estaba utilizando habilidades psicológicas como la motivación,  donde no peleaba por el resultado de ganar, sino por su objetivo de logro personal.

La palabra "humildad" no existía en su mente.  No sólo golpeaba arriba del ring, sino también por medio de sus polémicos discursos y declaraciones, previas a los enfrentamientos, donde intimidaba a  todos sus rivales. "Cuando eres tan grandioso como yo, es difícil ser humilde”.


 Si hay algo que demostró desde sus primeras peleas, es que nunca se dejó derribar, por nada ni por nadie.

Lic Julia Alvarez Iguña

Llegó el viernes!!

“Come on, it´s Friday” 





Algunos deportistas no saben cuidarse. Cuidar deriva de la palabra pensar, sentir una inclinación, una preocupación. Es decir, para cuidar se necesita no sólo hacer cosas, sino también, pensar y elegir qué cosas son importantes para mí cuidado. 
El estilo personal de una persona determina su modo de andar por la vida. Cuidarse está relacionado a reconocer el principio de peligro, donde todo no se puede, sin medir sus consecuencias. 

La omnipotencia es el sentimiento que caracteriza a la primera infancia, donde el niño cree poder controlar con su deseo toda la realidad completa. ¿Es que no hemos crecido, en no querer ver aquello que no conviene, aquello que está programado por algunos que necesitan sensaciones extremas para poder divertirse?
Todos deseamos sensaciones placenteras, pero el placer también posee sus reguladores de intensidad, no es una finalidad en sí misma, sino el efecto de una acción que implicó esfuerzo.
Cuando somos chicos nos enseñan a cuidarnos, lo aprendemos por la manera en que cómo hemos sido cuidados. Luego, profesores y entrenadores refuerzan esta idea de atender nuestro físico, nuestra persona, estar en forma, para poder rendir a la hora de jugar.

Ahora más que nunca, ante la culminación de una temporada, campeonato, competencia, hay que seguir en el mismo objetivo. Esto no termina hoy, ni mañana. El auto-cuidado forma parte de todos los días, es una destreza de vida, de alguien que se quiere, se respeta, sabe elegir lo que le conviene y apartar lo que daña. 
Saberse cuidar es ser dueño de tus propias acciones. Se requiere el fortalecimiento del auto-conceepto, la auto estima, y la resiliencia.

La autoestima se refiere al concepto que cada persona tiene de sí misma. Si estimas tu persona, no la destruyas. El autocontrol es la capacidad de poder dominar tus acciones, y la resiliencia la capacidad de sobreponerte a situaciones dolorosas, saliendo fortalecido de las mismas.
Hoy se reúnen a la previa, la previa… ¿a qué? Me pregunto...¿luego de un fuerte entrenamiento, se realiza “la previa” antes de salir a batalla, a dar lo mejor de sí mismo?. En esta otra previa, se sale a dar lo peor de cada uno. 

Diversos juegos se incluyen en esta rutina, para ser “cool”, la monedita, las cartas o dados, dando lugar al conocido “Fondo, fondo”. Hay muchos que no quieren beber, pero terminan haciéndolo para no quedarse afuera, para pertenecer, para no sentirse excluidos, y así comienzan las adicciones, en un yo que no puede decidir. 
Sabías que en esta repetición de conducta, vas perdiendo células de tu sistema nervioso, las vas matando, se va deteniendo tu madurez, y destruyendo tu organismo, en especial tu hígado. Muchos conocen sus peligros, pero viven en el reinado de la omnipotencia, “no a mi no me va a pasar”, hasta que la realidad te juega una muy mala jugada, te golpea fuerte, y cuando te querés acordar, te bebiste la vida en el juego de la monedita. 

Subite a tu caballo motorizado, pero no sueltes las riendas. Divertíte, pero sanamente. No destruyas todo lo que tanto sacrificio te ha costado por el placer de una noche, donde además no sos consciente de lo que haces. 
Es cuestión de decidir en qué lugar te pones, en elegir que es lo que más te conviene, en ser “uno mismo” en cualquier situación de la vida

Julia Alvarez Iguña

Las verdaderas batallas se libran en el interior


Esta película es la adaptación cinematográfica del best seller de Dan Millman, titulado “El camino del guerrero pacifico”.  Es un film que les recomiendo ver, y que pueden encontrar en Youtube.

Cuenta la historia de un deportista, Dan Millman, quien ganó el Campeonato Mundial de Trampolín en Londres cuando tenía dieciocho años, consiguiendo así formar parte del equipo olímpico estadounidense. Pero, un terrible accidente en moto, fractura los huesos de su pierna derecha, y su entrenador asigna su puesto a otro. Dan atraviesa por una profunda crisis, decide seguir peleando y logra recuperarse de tan severa lesión en tan solo un año. El accidente le hizo re-plantear por completo el propósito de su vida. Es cuando aparece Sócrates, su nuevo maestro (Nick Nolte), que le enseña a aceptarse, a confiar en sí mismo, y a disfrutar también de su persona en aspectos que nada tenían que ver con sus capacidades atléticas, es decir a trabajar con su “Yo”. 


Es una película que recomiendo por sus enseñanzas que no sólo dicen, sino también muestran. Habla de las dolorosas situaciones por las que debemos atravesar, de esas pérdidas que miden al ser humano en su fortaleza mental. Es cuando uno se plantea el verdadero sentido de la vida, y encuentra tan sólo dos caminos: seguir peleando o rendirse. La vida y el deporte no regalan nada, continuamente nos ponen a prueba, y es allí, cuando el hombre se mide con su verdadera fortaleza interior. El camino de la felicidad no es fácil, pero tampoco lo suficientemente difícil como para no conseguirla jamás, depende de nosotros. Dan aprende que otros aspectos son asimismo importantes, como el poder aceptarse incondicionalmente, soportar el dolor, saber esperar pacientemente a que las cosas lleguen y sucedan. Comprende que es el camino el que da la felicidad, no el destino, que lo importante no es el resultado, sino el proceso de lograrlo. Si no aprendemos a disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas de la vida, como podremos ser capaces de disfrutar plenamente los triunfos y la gloria.

El guerrero no se rinde ante lo que le apasiona, encuentra el amor en lo que hace. Cuando tengas miedo utiliza la espada, llévala hasta ti, y corta tu mente en pedacitos... Destruye todos los miedos y temores, el resto vive en el pasado o en el futuro”.

Generalmente los atletas tienen éxito porque conocen el valor de la organización, de la disciplina, del sacrificio y la perseverancia. Perseverancia, que linda palabra. Nada se obtiene sin perseverancia. Perseverancia es la persistencia en tus creencias, es la voluntad de continuar creyendo en uno mismo, es apretar los dientes y seguir. Hasta en las pequeñas cosas muchas veces nos dejamos vencer, como por ejemplo, empezar un régimen, ir al gimnasio, no entrenar porque llueve, dejar el examen para mañana. Son cosas que se patean para adelante, quedándonos a saborear el placer del presente, de un presente que dura semanas o meses, y el mundo es cada vez más competitivo. Si te quedas dormido, te pasan enseguida por encima.  

Asimismo, demuestra el papel fundamental de nuestros pensamientos, en cómo nos pensamos, ya que la duda y la inseguridad, son los sentimientos que nos impiden descubrir toda nuestra potencia interior. Sócrates, le enseña a luchar contra esos miedos interiores de una manera pacífica, ya que se necesita paz interior, para poder comprendernos y aceptarnos, a liberar la mente de lo que no sirve, vivir la experiencia, percibir y sentir al otro.
Descubre la importancia de vivir en el presente, disfrutando, ya que cada momento es único, donde no existen instantes vacíos. Sócrates le enseña a vaciar y calmar totalmente su mente de todo, El futuro está por venir. El futuro todavía no existe. Corremos al futuro para transformarlo en el deseado presente, presente fugaz que luego es pasado, y nos perdemos la oportunidad de no haber jugado mejor el presente. La mente y el cuerpo deben estar sincronizados en el movimiento del ahora, unificados en un solo propósito y funcionando en el mismo lugar y al mismo tiempo.


Todo en la vida tiene un propósito, incluso esto, y depende de ti descubrirlo. Saca todo lo que no necesites de tu cabeza y lo que pueda distraerte; te sorprenderá todo lo que puedes hacer. Me considero a mí mismo un guerrero pacífico, porque las verdaderas batallas se libran en el interior. Este momento es lo único que importa.”



.- Dan, ¿dónde estás? /-Aquí/-¿Qué hora es?/-Ahora/-¿Qué eres?/………-este momento.
“Cuando por fin logres vivir el presente, te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces”-Aprendamos a ser guerreros pacíficos en nuestro interior. “Un guerrero no se rinde ante lo que le apasiona, encuentra el amor en lo que hace.”

Lic Julia Alvarez Iguña



La actitud del guerrero en las artes marciales.


Hablar de psicología del deporte es hablar de concentración, del control del pensamiento, motivación, autoconfianza, relajación y una mente clara y enfocada en el proceso del presente. Muchas de sus teorías están basadas en los fundamentos de la filosofía oriental, como ser los principios aplicados a las artes marciales.
 En su esencia, estas disciplinas, se desarrollaron para el combate, para proteger a la familia, al clan, al señor, pero más que una forma de defensa, era un método para aprender a integrar la mente, el espíritu y el cuerpo. Su práctica es aplicable a cualquier deportista que busque una ventaja extra en su disciplina, una mayor relajación y claridad de pensamiento, para también trasladar estos principios a su vida diaria. Los deportes que se benefician con esta formación son el golf, ​​el rugby, el fútbol, el tenis y el béisbol. Asimismo, sus principios ya se están aplicando a la actividad física, surgiendo nuevas técnicas inspiradas en las artes marciales, como el Tae Bo, el Body Combat o el Fight Do.

.
 
Por medio de un entrenamiento cruzado, es decir, la utilización de más de una forma de ejercicio o habilidad, las artes marciales se centran en el desarrollo del equilibrio, la fuerza, la flexibilidad,  la fuerza-resistencia y coordinación, como asimismo en la concentración mental, el  conocimiento, mejoramiento y control de uno mismo. Pero lo más importante es el la estabilidad y el balance, y esto es imposible de lograr con una mente desordenada.

A diferencia de muchos deportes de occidente, donde prevalece la competencia y el triunfo sobre el adversario, en estas disciplinas, la motivación está centrada a largo plazo, en la obtención de un mejoramiento físico y mental buscando continuamente la superación personal.

El arte marcial combina elementos de filosofía oriental, como el budismo, el zen, el taoísmo, la meditación, prevaleciendo un comportamiento ético basado en valores. Provienen del código filosófico del Bushido, traducido como el “camino del guerrero”, el cual preparaba la los samurái y a los guerreros, a pelear basados en un código de honor. Los japoneses lo llaman a menudo "Mushin No Shin", o "mente de no-mente". Han estado asociadas a las tradiciones de Japón, especialmente los samurái y a la cultura Shaolin, por los grandes maestros zen, que consiste en eliminar todo pensamiento de la mente, basada en técnicas de respiración, relajación y concentración.

El Mushin se alcanza cuando la mente está libre de pensamientos, emociones, miedo y ego, durante el combate o la vida cotidiana. En plena ausencia discursiva y de juicio, actúa  y reacciona contra el adversario sin vacilación. Sin el miedo a la perdida, sin aferrarse al deseo, no hay temor. Es en esa presencia, en ese estado de no temer, donde no hay nada que defender.

Muchos  conceptos provienen del Nirvana,  que se refiere al cese de la actividad mental en busca de la quietud y la paz. Podemos relacionarlo a los términos usados en psicología como el  “let it go”, “dejarlo ir”, “dejarlo fluir”, “el no apego”, “la zona”, “the zone”, a una mente sin tiempo y sin temor.

La mente del ser humano está compuesta de muchos fragmentos, cada uno contradice al otro. Es una mente dividida de deseos, contradictorios, búsquedas, anhelos. En la película "El último samurái", el personaje Nathan Algren, interpretado por Tom Cruise, entrena con el hijo de un samurái siendo continuamente derrotado por éste, quien al final le dice: “demasiadas mentes…mente espada, mente gente, mente enemigo". En otras palabras, demasiadas distracciones, demasiados fragmentos, cuando debería haber uno sólo en la tarea principal. Nathan tiene dificultades al principio, pero cuando aprende a dejar de pensar, gana.




Investigaciones han descubierto, que las personas que entrenan artes marciales, poseen más desarrollada la habilidad de la auto-regulación, que aquellas que no la practican. Este mecanismo de auto control, es uno de los principales conceptos en psicología del deporte y de la vida. Se refiere a la manera de regular lo que sentimos y lo que hacemos, el ser disciplinado, el controlar nuestras necesidades, emociones, impulsos y conductas. Forma parte del "poder interior" de cada individuo. Tiene su origen en los estoicos, quienes permanecían imperturbables, sin dejarse llevar por sus pasiones y ensenaban: “aprende a ser indiferente a toda influencia o circunstancia externa”.

El entrenamiento de la respiración es básico. Cuando respiramos por la boca, produce una respuesta de fatiga y leve ansiedad, ya que se aumenta la frecuencia cardíaca ante la poca cantidad de oxígeno que llega a los pulmones. Muchas veces, los instructores de artes marciales, suelen entrenar a sus discípulos con un trago de agua, para ejercitar la respiración nasal. Luego al exhalar, los hacen centrarse en el ahora. De esta manera, la mente fluye al ritmo de la respiración, y se centra en esa liberación de energía en el momento presente, sin temor de lo que se puede perder, o no se puede ganar. La  inspiración liga y une, la expiración libera y vence toda restricción.  Una liberación lenta de la respiración, tiene el efecto contrario de respiración bucal y produce una respuesta de relajación.

No son disciplinas para personas perfeccionistas ya que los pensamientos, la búsqueda de aprobación y las altas expectativas, no forman parte de la “no mente”. Gran parte de nuestro comportamiento perfeccionista, proviene de la preocupación por lo que los demás piensan de nosotros. Una máxima del Tao te Ching dice: "Si te importa lo que la gente piensa, serás su prisionero." Es decir, no permitir  que los demás elijan por nosotros, y vivir la vida de acuerdo a nuestros deseos y necesidades.

 
Ante el desprendimiento de todas las ataduras de uno mismo, la pérdida del yo, las resistencias, junto a una relajación corporal y psíquica, el jugador ya no busca esa ficticia sensación de placer que se encuentra sólo en el ganar, sólo se encuentra así mismo.

Lic. Julia Alvarez Iguña


Variantes de las artes marciales.
 
Dentro de estos conceptos y con la necesidad de ir mejorando el aspecto físico y psíquico junto con la protección personal, fueron surgieron diferentes variantes de las artes marciales.
Karate o camino de la mano vacía, es una forma de defensa personal que deriva de la filosofía budista, que usa el cuerpo como arma, la concentración y movimientos especiales. Se trata también de una filosofía del respeto hacia el oponente, de una búsqueda interior de evolución y armonización física a través del arte marcial.
Kung-fu sistema de defensa personal que requiere de poca energía, ya que ataca al enemigo en sus puntos más débiles. Significa habilidad adquirida con esfuerzo y fue hecho para combatir y vencer, no necesariamente a un oponente, sino a las debilidades personales, lo cual requiere una gran disciplina. Busca la perfección del ser humano en todo sentido.
Tae Kwon Do Es un arte marcial de autodefensa que ha evolucionado hasta convertirse actualmente en un deporte olímpico de combate. Se destaca por el movimiento rápido de las piernas; se orienta al desarrollo de los músculos, basada en golpes secos realizados con el borde de la mano, los codos o los pies:
T’ai Chi o meditación en movimiento; implica movimientos muy lentos que relajan la mente y el cuerpo.
 Judo fue propuesta como la forma de educación física en Japón y compite como deporte olímpico. Es un deporte popular y una de las técnicas de defensa personal más difundidas. Propone máxima eficiencia y beneficio mutuo; un sistema de luxaciones, lanzamientos, inmovilizaciones y estrangulamientos; dando como resultado un sistema altamente útil y bien balanceado entre la lucha en pie y en el suelo.
Kalari originaria del sur de la India, comienza y finaliza con un saludo; se comienza con movimientos lentos y luego se pasa a movimientos más intensos.
Kick Boxing: Deporte de combate creado por el japonés Osamu Noguchi; en el cual se utilizan puños y pies. Es una mezcla de técnicas del Boxeo y Karate incluyendo las patadas bajas a los muslos
Deriva del muay thai, el boxeo tailandés, 
 

El compromiso de alcanzar objetivos


En esta nueva etapa que comienza, para alcanzar objetivos, para superarse día a día, e ir alcanzando el desarrollo físico y mental necesario, hay que entrenar y comprometerse con lo que se hace. El camino a la excelencia es largo e implica finalizar lo empezado.

El compromiso se refiere a la capacidad de elección entre dos exigencias que genera satisfacción en el resultado. Comprometerse significa voluntad, sacrificio y renuncia a otros aspectos que también generan placer, se relaciona a una declaración de intenciones o un plan de acción a seguir.

Normalmente, y sobre todo en el mundo del deporte, la falta de confianza en nuestras capacidades y potencialidades, la escasa autoestima, el conformismo, las excusas, etc., atentan contra los buenos resultados. Los grandes campeones no es que tengan más o menos voluntad que el resto. La diferencia, es que lo realizan con placer, para probarse en cada entrenamiento, cada día un poco más para sentirse mejor en sus logros.


El gran campeón Mohamed Alí solía decir:
“Los campeones no nacen en los gimnasios. Pasan por los gimnasios y llegan por sus fuertes convicciones en sí mismos, por sus deseos de superación, por un sueño, por una visión”. 

Luego, la repetición de esa afirmación, de esa conducta se hace hábito, y ésto, es lo que los lleva a perdurar en el intento. Una vez que esa creencia se transforma en una fuerte convicción, las cosas comienzan a suceder. Un resultado es una impresión momentánea de la vida. En un instante, una experiencia, un momento donde nos pusimos a prueba. Podemos elegir entre vivir entre resultados, u optar por la decisión de centrarnos en el proceso y realizar un compromiso total en esa causa.
Ningún jugador a lo largo de un partido tiene mucho tiempo la pelota en sus manos. Lo mismo sucede en la vida. Tanto la pelota como las oportunidades están ahí, delante de nosotros. Todos la quieren tomar, pero depende de uno, en si nos hacemos cargo o la dejamos pasar. Es decir, en si jugamos, o en si dejamos que nos la jueguen. Cuando hablamos de excelencia competitiva, no sólo nos referimos a los partidos. También lo es cuando nos encontramos en una situación de entrenamiento, en prácticas o en pre-temporada. Será entonces, cuando más adelante, se presente la oportunidad del partido y te llamen, y te toque entrar, y vas a hacer la misma jugada que tanto entrenaste. Si llegas con buena actitud para entrenar, y das todo tu esfuerzo, te va a ir cada vez mejor.

Haces deporte por amor a la competencia, y es muy simple. Si queremos ser un excelente jugador, no uno de la multitud, sino un excelente jugador, tenemos que entrenar duro y trabajar más que tu adversario. Si ellos entrenan dos horas, debes entrenar tres horas. Si ellos levantan 130 kilos de pecho plano, tenés que buscar la manera de levantar 150. Siempre se puede un poco más. Es el valor agregado en esa superación que nos diferencia de los demás. El mejor entrenamiento es el que acaba cuando queremos seguir entrenando.


Hoy en día la competencia es enorme. Hay mucha presión, y los que la superan son los grandes jugadores. La velocidad es la reina de la competencia, es la ganadora. En cualquier puesto que juegues es mejor que sepas correr. Si nos fijamos en los diez mejores equipos, además de una buena defensa, son todos muy veloces. Lo importante no es sólo responder a una actividad, sino cómo nos implicamos en lo que hacemos. He aquí donde entra en juego la motivación, en la cantidad de energía y dirección que colocamos en esa dirección.
En el deporte hay que sentir pasión, alegría, motivación, sacrificio. Un buen equipo implica entrenar y trabajar en conjunto, llorar en conjunto, sangrar en conjunto. El primer paso para llegar adonde deseamos llegar, es la fuerte decisión de no quedarte en el mismo lugar de siempre. Recordemos que el éxito es un viaje, no un destino.

Lic Julia Alvarez Iguña