Julia Alvarez Iguña

Julia Alvarez Iguña
El éxito es un camino, no un destino

Vida Cotidiana

Psicología de Deportes

Psicología aplicada al Golf

Aprendè a re-inventarte cada día.



Aprendé a re-inventarte cada día, en cada entrenamiento, en cada partido. Siempre hay nuevas experiencias y territorios desconocidos para explorar. La vida está llena de oportunidades, pero hay que salir a buscarlas.
Recuerda que cada partido es una serie de conflictos, laberintos y problemas que no todos saben manejar. Sólo algunos están preparados. 
Nada llega con facilidad, y depende de vos en cómo lo enfrentarás.
Deja las excusas a un lado y decídete a luchar por eso que tanto quieres. 
Y no pongas excusas….eso es debilidad.
Y no digas, empezaré mañana….eso es flojera. Grow up!!!
Y no digas, pero no tengo tiempo….eso es falta de voluntad!!!!!!!
Menos digas, estoy cansado, ¿Cansado para qué? “Come on, wake up”….eso es puro pretexto.
No sé hacerlo….pura mentira, al menos inténtalo.
“Si tuviera oportunidad"… Sobran oportunidades en la vida, pero hay que descubrirlas, y no todos se animan a mirar aquello que puede doler. 

Pero sin sufrimiento es imposible el crecimiento de una persona. Su verdadera sabiduría radica en encontrar su sentido, ya que lo peor del sufrimiento, es volver a repetir siempre lo mismo, sin poder disfrutar los diferentes matices de la vida. 
Michael Jordan siempre decía: "He fracasado una y mil veces, y por eso, he triunfado en mi vida”. Dale, no seas tibio, jugàte por tu deseo. Recuerda que hoy valés según las cosas que hiciste ayer, y mañana serás de acuerdo, a lo que hiciste, o dejaste de hacer hoy. Después no te lamentes. En la rueda de la vida sos el único jugador, y sólo vos manejas las cartas de tu mano.



Julia Alvarez Iguña
j.iguna@hotmail.com

Cuando la agresión te deja fuera de juego. La mordida de Suarez

      
Casi siempre la agresión es producto de la frustración. Las personas con tendencia a la ira, el enojo y la agresión, son sujetos vulnerables,  individuos sumamente sensibles a los fracasos y los desaires, y  una autoestima frágil. Viven continuamente defendiéndose del medio, y reaccionan a las ofensas con una explosiva furia, o rabia.
La  frustración, se relaciona a una emoción  que se produce cuando los resultados de una acción, quedan por debajo de lo esperado, es decir, cuando no se cumplen los objetivos propuestos. El modo en que se vive el fracaso en el deporte está relacionado al sentimiento de sí y la fortaleza del Yo, a la aptitud para soportar el bloqueo, la agresión y la irritación ante lo inesperado.

De acuerdo con el psicólogo Edgar Vinacke, la frustración significa; “bloqueo de una persona en su camino hacia la meta.  Es un sentimiento de fastidio, desamparo, ira u otro estado debido a la incapacidad de lograr un objetivo”. La frustración es parte de la vida. No podemos evitarla, pero si podemos aprender a manejarla y a superarla.
¿Cuáles son las ventajas de no aceptar los límites del deporte, como asimismo de la vida? Todos tenemos una inclinación a evitar el dolor, a conectarnos con sentimientos que pudieran lastimarnos, pero no es la vida en sí. Para poder ganar, hay que aprender a perder. El hombre está delimitado en su actuar por medio de las leyes que impone la cultura; lo que se puede y lo que está prohibido, y en el deporte por medio de sus normas y reglamentos. Estas reglas son las que limitan los instintos del ser humano. Son los que nos dan una identidad y nos definen como jugadores y como personas haciéndonos respetar, pero al mismo tiempo, respetando al compañero y al rival que está al lado nuestro

La agresividad es una máscara, que encubre otros sentimientos que no se  han podido enfrentar, y que se utilizan como defensa para distraerse de su origen. La agresión simula una sensación de defensa, ante aquello que no puedo obtener por otro medio.  Da una imagen de fortaleza,  una identidad de lo que nos gustaría ser, o demostrar.  
Si te quedaste con bronca, por lo que no pudiste lograr, o por lo que te hicieron o dijeron, demostralo haciendo tantos, haciendo goles, marcando puntos, pero nunca por medio de la descarga verbal o física.
Si te sentís identificado con este tema, no sigas escapando y escondiendo tus emociones, es un repertorio que siempre se repite. El cambio, empieza por reconocer qué es lo que  nos lleva siempre a reaccionar de la misma manera. Si lo pensás bien, tenés otras alternativas en juego.  Probablemente te sirvieron en el pasado, pero que con el tiempo, sólo traerán mayores  inconvenientes.

 Jugá con pasión, actitud, coraje, con asertividad, no con agresividad.
 ¿Cuál es la diferencia entre ser agresivo y asertivo? ¿Cuál es su beneficio y cuál su costo?
Te dejo esta pregunta para que la pienses, saques tus conclusiones y decidas cómo seguir.
La solución existe.

Lic Julia Alvarez Iguña    
j.iguna@hotmail.com
                 

"Cuando el cuerpo habla" Los síntomas psicosomáticos

Ya cerca del Mundial, se vuelve a hablar sobre el problema de los vómitos de Messi. Si bien se ha realizado varios estudios, nada que lo justifique se ha encontrado en el examen médico y de laboratorio.
Sin embargo, a mi entender, tendría también que pensarse, si esta sintomatología está relacionada a la parte psicológica del jugador. Estaríamos hablando de posibles síntomas psicosomáticos. Las enfermedades psicosomáticas son producidas por factores psicológicos: un trastorno, que al no presentar en su base una lesión orgánica, se dispara generando la disfunción de un órgano.
El cuerpo humano es una combinación de funciones, en continua sincronización entre lo físico y lo psíquico. Se moviliza con gran cantidad de energía, que necesita ser debidamente descargada, para mantener un equilibrio perfecto y silencioso. Cuando esta homeostasis se altera, esa energía, se libera por otros canales, como  ser: el organismo. Es decir, un inadecuado procesamiento psíquico, rompe el equilibrio necesario, bloqueando los ritmos biológicos, y la coordinación motriz, obstaculizando de diferentes formas la eficacia deportiva.
Si influyen en la musculatura, se producen calambres de origen nervioso, si influyen en el aparato digestivo, vómitos. También puede hablarse de dolores abdominales,palpitaciones, parálisis, pérdida de la sensibilidad en miembrosdolores de estómago cansancios inesperados, particularmente en momentos claves del partido. Es cuando decimos, que “el cuerpo habla”. Todo lo no dicho, es hablado por el organismo, y es necesario escuchar esos mensajes, ante que el cuerpo explote.
Se origina ante situaciones de estrés, de presión. Los vómitos de Lionel, podrían presentarse ante un cuadro de ansiedad desmesurada ante la posibilidad de ‘hacerlo mal’ o ‘rendir menos’.  Tener que estar siempre sosteniendo esa situación, en ser “el mejor”, genera tensión, miedo, preocupación por mantener su posición, o culpa, por no cumplir con las expectativas puestas sobre sus hombros. Este proceso interno, al no poder ser elaborado, significado y puesto en palabras, junto a un psicólogo, genera este tipo de enfermedades físicas y psicológicas, entre los cuales están los vómitos.
Se origina ante situaciones de estrés, de presión. Los vómitos de Lionel, podrían presentarse ante un cuadro de ansiedad desmesurada ante la posibilidad de ‘hacerlo mal’ o ‘rendir menos’.  Tener que estar siempre sosteniendo esa situación, en ser “el mejor”, genera tensión, miedo, preocupación por mantener su posición, o culpa, por no cumplir con las expectativas puestas sobre sus hombros. Este proceso interno, al no poder ser elaborado, significado y puesto en palabras, junto a un psicólogo, genera este tipo de enfermedades físicas y psicológicas, entre los cuales están los vómitos.

En los equipos colectivos, estos síntomas, pueden pasar inadvertidos, pidiendo cambio de jugador, pero Messi, no es un jugador para cambios, lo han entronizado en un lugar difícil de cambiar, y desde esa posición debe jugar y rendir, cumpliendo el rol, y la función que le fue otorgada.
En todo deporte, ser el mejor jugador, como el peor, produce mucha presión. Messi está siendo continuamente exigido a dar lo mejor de él, a hacer goles, a producir ese número que marca la diferencia entre ganar y perder.
La mejor manera de prevenir estos trastornos, es reduciendo  la cantidad de energía acumulada, por medio de la simbolización, de la palabra, de la representación verbal, con un profesional, donde el psicólogo pueda transformar ese contenido. Se le debe enseñar al jugador a “hablar”, y a “aprender” a oír los primeros síntomas del cuerpo antes de que el cuerpo grite.
Lic Julia Alvarez Iguña

Abriendo la puerta para ir a jugar.




El juego posibilita que cualquier protagonista se introduzca en su esencia, que al jugar se olvide del entorno serio de su vida cotidiana, comportándose sin máscaras, mostrando su personalidad y los rasgos que más transparentemente lo caracterizan y definen. En el deporte se presenta una clara variedad de comportamientos, que junto a una intensa emotividad, y variedad de sensaciones, pasa a traducirse en actitudes tan dispares y variadas como el miedo, la angustia, o la alegría desenfrenada, y la diversion.

Esto es lo que sucedió este lunes en Roland Garros. Antes de que acabara el segundo set, la lluvia obligó a interrumpir por segunda vez el partido unos minutos. Fue allí cuando David Djokovic, jugando con el portugués Joao Sousa, se dio el lujo de compartir ese momento, y hasta brindar con el  “ballboy”, o alcanza pelotas. Con esta actitud, el número dos del mundo, aprovechó para meterse también en el bolsillo, al público de la central y reafirmar su confianza en el juego, cerrando el partido con tres sets consecutivos.


David Djokovic se caracteriza por su fuerte personalidad, su capacidad de decisión, fuerte autoestima y poder de concentración. Podríamos definirlo, como un jugador con gran facilidad para entrar y salir de la realidad de un partido, eligiendo un perfil optimista en la percepción del acontecimiento y sus resultados, Optimists are positive thinkers who practice positive "self-talk."donde siempre está  presente la oportunidad de éxito.
Esto lo demuestra la proyección  de una imagen de mucha confianza en sí mismo. Proyecta hacia afuera, la misma situación que siente en su interior, y esta, es una actitud fundamental con la que logra que sus adversarios nunca vean sus inseguridades y puntos vulnerables. La confianza es un estado emocional tranquilizante que se produce de la convicción de la confiabilidad del mundo externo,  donde el jugador se percibe bien dispuesto en su objetivo. 
Los grandes jugadores siempre exteriorizan estos sentimientos, los cuales están en relación directa con rendimientos de alto nivel. Demuestran relajación, serenidad, baja presión, una tensión altamente positiva y auto-confianza.

Julia Alvarez Iguña

Be a Warrior, Not a Worrier



Nadie puede esconderse, ni huir en un partido. Cuando un gladiador sale a la arena, sale a pelear, sale a competir. Atrás, en el vestuario, quedaron partes de tu vida cotidiana, tus preocupaciones, obligaciones, emociones, cansancio y dolor. Ahora, todos tus sentidos están dirigidos en la acción a realizar.


En ese instante, cuando estás frente a frente con tu adversario, no tenés tiempo para pensar, prevenir, efectuar el tiro ideal, realizar el swing perfecto que tantas veces sentiste, la patada exacta justa en el line, el drive picando en la línea de tu contrario. Tampoco es tiempo de predecir cuánto falta, cómo vamos, o que hice en la jugada anterior. Todos esos movimientos ya los practicaste en el campo de entrenamiento, pero la presión por no cometer ningún error, te lleva nuevamente a querer tener todo bajo control. Nuestro subconsciente, está atento al atajo más seguro, porque no quiere volver a recordar situaciones dolorosas. Pero de eso se trata, de no volver a repetirlas. Para ello en esas circunstancias, no hay tiempo para decir “No quiero fallar”, ya que tu coraje, te ha llevado a decir “Lo quiero hacer”. “Lo sé hacer”.

La situación de estar frente a frente, es uno de los momentos de mayor tensión, y necesitás toda tu fuerza psíquica para poder estar ahí. Una legión de voces grita en tu mente sin tu consentimiento, pero no es tiempo para escucharlas. Hay que estar prestando atención a lo que se avecina. La voz del desafío es la que decidiste escuchar, es la que te dijo que hay una razón para seguir luchando, para demostrar el sacrificio de tantos y duros entrenamientos.
Es tiempo de apoyarte bien es tus pies, calmar tu mente, aquietar el corazón, y salir a defender los colores que tanto amas, o sacarle brillo a las espadas que tan bien guardas en tu bolsa. Ahora no mires atrás, ya estás en la arena y hay que pelear. No hay lugar para excusas, hay mucho trabajo para hacer, y ese, es un tema bien conocido por vos.
Sabes bien que el miedo no existe, sólo es un concepto sin peso en las personas que lo saben manejar. Si vos lo creaste, vos lo podes destruir. Asique ponte de pie y no decaigas.
Ante lo no esperado, sabrás manejar la agresividad. Según Sun Tzu, el gran estratega militar, decía: se debe vencer al enemigo sin luchar, sin derramar sangre. Los mejores militares no son los que ganan todas las batallas, sino los que consiguen que se rindan sin luchar. Es así que tu astucia te llevará a descargar la agresión, transformándola en pasión, haciendo tantos, pasándole la presión a tu rival. Esa es la mejor manera de vencer.
Recuerda que cada partido es una serie de conflictos, laberintos y problemas donde no todos pueden llegar. Sólo algunos están preparados. Nada llega con facilidad, depende de vos que camino elegirás. Deja entrar siempre a la humildad y a la paciencia, y no dejes que la ambición te desborde, ya que es tu peor compañera.

En cada dificultad que se te presente en la vida, tienes toda la libertad de elegir la que más se adecúe a tus gustos Pero recuerda, que hoy estás según las cosas que hiciste ayer, y mañana serás de acuerdo, a lo que hiciste, o dejaste de hacer hoy. Después no te lamentes. En la rueda de la vida sos el único jugador, y sólo vos manejas las cartas de tu mano.


Lic Julia Alvarez Iguña
j.iguna@hotmail.com
@Iguna Julia

Atendiendo lo bueno, olvidando lo malo


La atención es una función de la percepción que actúa como filtro, dando prioridad a cierta información mientras otra es ignorada. De acuerdo a las distintas situaciones de un partido, se producen constantes demandas atencionales, y por lo tanto, es fundamental que el jugador sea capaz de cambiar y alternar continuamente su foco de atención. Algunos jugadores poseen la capacidad de concentrarse, otros tienen dificultad para elegir la información apropiada, y se dispersan.
Ante momentos de presión, el deportista quiere evitar todo tipo de peligro que interfiera en su juego. Esta tensión, produce una amplitud de su campo atencional, dejando filtrar lo que “tiene que hacer “, como asimismo, lo que “no quiere hacer”. Ante tanta información, la  mente se satura, se bloquea, entra en confusión, ya que es imposible dar respuesta, a todos los estímulos que se presentan en un momento dado.
Para una adecuada toma de decisiones, el jugador, debe estar atento a los estímulos más importantes de su juego. Esto es posible gracias a la atención selectiva, mecanismo de procesamiento de la información que permite focalizarse en lo importante, dejando de lado lo irrelevante a la situación de juego.

Pero también existe lo que llámanos "atención selectiva a lo negativo", es decir cuando tan sólo estamos atentos a nuestros defectos, a lo malo que nos pasa, porque nuestra propia valoración,  o costumbre nos predisponen a verlo así. Son aquellas personas que les pasan cosas, y sólo se fijan en los aspectos negativos. En la vida pasamos por un montón de situaciones buenas y malas, jugadas buenas y malas, pero el tema es “a que le damos más prioridad”, que es lo que nos identifica en la vida: lo bueno o lo malo.

Esta distorsión se caracteriza por una especie de visión de túnel; sólo se ve un elemento de la situación con la exclusión del resto, el famoso árbol que tapa el bosque. Son suposiciones auto-referenciales, en donde se resalta un simple detalle, y todo el evento queda teñido por este insignificante dato.

Un jugador sale a la cancha con todo su paquete incluido, lo bueno y lo malo. Es él, el que decide que poner en juego, sus aptitudes sin miedo a equivocarse, o tratar continuamente de evitar el fracaso, pues éste cuando sucede, le estaría confirmando lo malo que es.
El jugador comete errores, pero debe realizar una rápida retroinformación, entender que es parte del juego, de la vida, y…“continuar participando”. En el momento en que se para la capacidad de decisión en encontrar las supuestas razones de error, el más despierto lo pasa por encima, entregando su juego al rival.
Cuando te sucede esto, dejálo pasar, confecciona tu auto-diagnóstico, perdonáte, y saca una respuesta positiva de lo negativo. 


Hay que educar a los jugadores en la manera de reaccionar ante el error. Esto comienza con una buena comunicación con su entrenador, quien lo sabe escuchar, comprender, volver a enseñar, sin críticas ni observaciones hirientes que puedan dañar la estima del deportista. Muchas veces, parece ser que la enseñanza técnica, se olvida de la parte pedagógica del aprendizaje, y debemos recordar que estamos formando personas para la vida, donde todo no es ganar o perder.
Hay muchos deportistas que ya vienen formados, otros necesitan ser modificados y entrenados en su capacidad de respuesta. También en este aspecto, como formadores de salud, tenemos que atender los aspectos positivos y los negativos del deportista, en la búsqueda de una formación global  de su persona.


Lic Julia Alvarez Iguña
   

MÚSICA Y VÍDEOS MOTIVACIONALES



Los vídeos audiovisuales, la música, las imágenes junto con discursos motivacionales, son elementos muy usados a la hora de activar a un deportista o equipo.
Estos fuertes estímulos cognitivos, junto con temas y discursos heroicos, como en el caso de Gladiador, 300, Corazón Valiente, Troya, Rocky,  generan sentimientos de combate, ya que producen una asociación y mezcla de emociones de batalla intensas.

Se relacionan a historias de personajes, que al vencer dificultades y debilidades propias, hicieron de la lucha por la victoria el camino de su  superación. A pesar de adversidades y peligros,  no se desanimaron, transformando el dolor y el sufrimiento en fuerza y valentía en la consecución de sus metas. Estas imágenes y acciones ya realizadas, son las que afirman la posibilidad de que pueden volver a ser repetidas por ellos mismos, actuando a modo de visualización externa, preparando el clima motivacional propicio para el evento.

El efecto de la música épica aumenta el tono muscular, intensifica las emociones a la vez que refuerza una atención focalizada en la tarea. Sabemos desde la psicología, que una buena atención es aquella centrada en un solo objetivo, en este caso el video o la música, lo que ayuda a eliminar cualquier otra presión relacionada a la intensidad del evento a enfrentar. Al estimular al sistema nervioso central, disminuye la angustia y presiones ambientales, reforzando la confianza y el tono muscular.
Muchos psicólogos coincidimos en los beneficios que provee la música, para desviar presiones, aumentar pasiones, y focalizar la atención en la tarea a realizar debido a las propiedades energizantes que posee.
Bien sabemos que ante situaciones de presión, pueden surgir acciones involuntarias, donde el estado emocional puede variar desde una apatía, a una fiebre de pre-arranque, por lo que la utilización de la música sirve como elemento estabilizador del sistema nervioso.

La emoción define la acción, y es la emoción la que le da sentido al gesto deportivo, ayudando a encontrar mayor seguridad y confianza, en las habilidades practicadas y tantas veces entenadas.

¿Qué efecto nos produciría este video sin música?  Si te emocionaste no es por lo que vistes, sino por la emoción que sentiste, ya que la percepción,  está íntimamente relacionada a las sensaciones físicas, y si te motivaste, vas a tener que esperar un poco para salir a la cancha, pero ya tenès un elemento más que te bien te va a ayudar a la hora de jugar.

Video:


Julia Alvarez Iguña

Descubre tu interior y actúa



Los mejores jugadores son aquellos que no lo demuestran ni lo aparentan. No necesitan hablar de ello, ni se vanaglorian de sus triunfos. Pero eso sí, creen completamente en ellos mismos. Saben bien quienes son, y esa fuerte creencia interna, es lo que los sostienen, cuando las cosas no salen como lo esperado.

Su confianza se fue desarrollando a lo largo de vivencias deportivas y éxitos logrados. No hablamos de resultados, sino de objetivos cumplidos, gracias a la disciplina, la actitud y el control personal. Recuerdan solamente las tareas positivas, dejando que los malos momentos caigan en el olvido. Saben bien que de ellos no se aprende, y al momento de jugar, el recuerdo de esas vivencias nítidas de logros, son las que les permiten volver a repetirlas.

No son herederos de derrotas, sino buscadores de grandezas. De nada sirve seguir dando vueltas en un pasado que ya fue, que no dejo nada positivo para recordar. Es así, que el sentimiento de culpa desaparece, ya que si algo no salió, su más férrea intención fue hacer las cosas de la mejor manera posible. Si pierden, no caen en la excusa como mecanismo de escape ante el error. No lo necesitan, ya que ellos son sus propios jueces. Las criticas externas las dejan pasar, y dejan que los demás pierdan tiempo en posibles conjeturas del partido, mientras ellos se dedican a seguir buscando nuevas habilidades de crecimiento.

Son capaces de dar lo mejor de cada uno de ellos, sin miedos ni condicionamientos. Sus pilares son la auto-confianza en lo que realizan, y la autoestima en el respeto y el sentimiento de sí. Se entregan en todo a su entrenador, y forman una dupla enfocados en un norte. Depositan su confianza en él, es su pilar de sostén, base segura e incondicional a quien recurrir cuando lo necesiten, un aliento, un consejo o volver a repetir lo entrenado.

Su mejor refrán: “Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino las opiniones acerca de las cosas” Epícteto. Es así, que deja de lado las interpretaciones y valoraciones de lo que sucede. Estas opiniones, que generalmente adoptan la forma de juicio de valor, van siempre acompañadas de una respuesta emocional, que no los ayuda a la hora de jugar. En otras palabras, al experimentar un sufrimiento emocional, son sus propios pensamientos los que los dañan.

Visualizan lo que quieren que pase, y si no llega, lo esperan agazapados. No son impulsivos, y juegan su presente con claridad mental, y atención plena en la ejecución. Saben que el miedo y la angustia están siempre presentes. Tratan de manejarlas y “sabiamente” pasárselas a su rival, esperando el momento oportuno de desconcentración o enojo, para dar el golpe final.

Si buceas dentro tuyo, todas estas cualidades están ahí, listas para usar. No es necesario ser el mejor jugador para desplegarlas. Estos procesos internos forman parte de tu fortaleza interior, las cuales, por miedo al error, no las pones en práctica. Los demás estarán ahí siempre para alabarte o criticarte, pero el poder está en vos si dejas entrar opiniones ajenas. No te entregues, ni juegues para los demás. Descubre tu grandeza. Tiene que ser tu deseo, tu motivación, tu satisfacción, la alegría del trabajo bien hecho.

Dale, ¿te animás?

Julia Alvarez Iguña

Las decisiones de tu vida dependen de como te pienses


Probablemente al leer otra columna de psicología del deporte, estarías esperando nuevas maneras de incrementar el nivel de juego.
Pues bien,  hoy apenas me levanté encontré este video que me impactó, cambiando el tema de esta semana. Toda mi atención estaba enfocada en mi ordenador en esa pequeña mujer,  dejando una de las más poderosas lecciones de vida. ¿Quién crees que eres? ¿Lo que vos piensas de tí mismo, o lo que los demás dicen de vos? ¿Quién tiene el poder para definir adonde quieres llegar?



Antes de empezar esta temporada, podríamos permitirnos hacer un profundo cambio de paradigmas en nuestro cerebro, y pensar quien va a ser el que dirija tu vida este año.  Para muchos tal vez, esos “onda superada”, “todo bien man”, podrá sonar como tonterías repetidas,  pero los que reconozcan la eterna debilidad humana, podrán sacar otro beneficio de este video. No se trata de las mejores jugadas, ni de los mejores records, ni los tan conocidos ni tan renombrados. No, se trata de un video de vida, un tema tan especial y tan simple como eso, de quienes creemos que somos y como pensamos llegar.

Tu historia, tu vida deportiva, tu futuro, como jugador, en tu trabajo, es única e irrepetible. Así como ciertas personas, tienen ciertas discapacidades físicas que les dificultan determinadas actividades en la vida, otros tienen ciertas dificultades personales, psicológicas, existenciales, que hacen la vida difícil. Encuentran tantos peros antes de llegar, tantos miedos antes de partir, tantos impedimentos cuando todavía no han hecho nada, tantas excusas para defenderse de lo insoportable de la crítica, que por más que traten de entrenar hasta quedar sin aliento, y leer pilas y pilas de libros de autoayuda y psicología, están siempre en el mismo lugar. Y esto va a ser siempre así, ya que es tu persona la que manda, pero a quien no le das el suficiente poder  para cambiar.

Antes de querer ser el gran triunfador de tu deporte, trata de ser el gran luchador de tus principios,  porque de eso se trata. Cada día que pasa, es una batalla ganada al rival que se encuentra en tu interior. Hay que vencerlo, porque en realidad, somos más fuertes de lo que creemos ser.  Y cuando llegues, aunque sea arrastrándote, será porque no has renunciado, porque no te dejaste pisar. Y si tropezaste mil veces, te levantaste otras más, aunque sea para seguir en una sola pierna.  Dejemos de pensar en las faltas que siempre están en todos nosotros. No podes perder tiempo pensando si lo que haces le gusta al otro, si sos flaco o gordo, alto o petizo, en si sos cool, fashion, en si aceptan o no tu forma de ser. ¡Vamos tu estás para cosas superiores!

Todos son impedimentos que te marcas vos solo. Si hablamos de la fortaleza del deporte, tu fortaleza ¿Dónde está? Tu meta la marcas vos, o los demás. Nadie puede definirte más que tú mismo. Por más que cometas errores, o no salgan las cosas como planeas, no puedes permitir que eso te defina. Puedes estar agradecido por las cosas que posees, o seguir llorando por las cosas que te faltan.
Esta es tu decisión.
 Si esto no es inteligencia emocional, la inteligencia emocional ¿Dónde está?



Julia Alvarez Iguña        

Seguir creciendo





Las fiestas son un tiempo de reflexión, las cuales despiertan infinidad de sensaciones encontradas. Tiempo de introspección, donde la mente se piensa a sí misma, uniendo y evaluando pedazos de vida vividos y soñados, junto a batallas ganadas y derrotas sufridas.
Pienso que no hay años buenos ni malos, simplemente años que pasan, dejando experiencias para ser pensadas y evaluadas Dependerá de cada uno, en si se queda llorando lo perdido en el pasado, permaneciendo en el mismo territorio conocido, o, si retoma con más fuerza el año que comienza, sumergiéndose en uno nuevo por conocer.

Les deseo lo mejor a cada uno de ustedes, a los que llegaron, a los que están por llegar, a los que recién comienzan. Siempre se puede estar un poquito más arriba. Dejemos el pasado, aprendamos de él y proyectemos nuestro futuro. Que tu marca personal sea la satisfacción del trabajo bien hecho, y entender que sin constancia, actitud y disciplina es muy difícil llegar.

En el deporte y en la vida no todo es placer, hay muchas situaciones que nos confrontan con la dura realidad, donde lo realizado se opone a lo imaginado. La vida también es una eterna competencia. Es uno contra uno mismo. Estas son las maravillosas enseñanzas del deporte. Entrenamos tanto, nos golpeamos duro y lo ponemos en práctica en el diario vivir.

Es tiempo de dejar lo viejo e iniciar lo nuevo. Tiempo de comenzar a ser tú mismo. Se tu mejor admirador, se fiel a tus objetivos, se tu mejor amante. No dejes que los demás te condicionen. Elimina las palabras “debería” y “tendría”, y vive más libre y con menos equipaje. Aprende a perdonarte y olvídate de las faltas. Ellas están ahí, para hacerte crecer. Dales la bienvenida y trabaja fuerte por superarlas. Ante la incertidumbre, no le pidas consejo a tus miedos porque te van a aconsejar mal, decide desde tus convicciones, desde tus ganas de llegar. 

No trates de ser el hombre diez, porque ante la primera falla abandonarás. Date tiempo, se auténtico, no des más vueltas, concéntrate en tu objetivo que las oportunidades están ahí afuera esperándote. Cuando una ventana se cierra, otra se abre: pero hay veces que nos quedamos tanto tiempo mirando a una cerrada, que no nos deja ver todas las demás que sí están abiertas para nosotros.

Lo mejor para ustedes
Julia Alvarez Iguña

Mohammad Alí, ejemplo de confianza y superación



Uno de los deportistas que sobresalió por la seguridad en sí mismo, fue  el famoso Cassius Marcellus Clay Jr., mejor conocido como  Muhammad Alí.
Las demostraciones de su personalidad explosiva, junto a un espíritu arrogante y transgresor, no despertaban críticas, sino todo lo contrario. Fue tomado como modelo a seguir por su tenacidad y confianza, tanto en el ring, como en la vida.

Su historia no fue fácil. Si bien logró obtener el título de campeón del mundo de los pesos pesados, fue arrestado y declarado culpable, por su negación al ser llamado a combatir en la Guerra de Vietnam. Este incidente lo llevó a perder su licencia de boxeador, pero demostró una vez más, la fuerza de sus creencias indiscutibles, al decir que prefería quedarse en su país, luchando por su “ideal”: los derechos de la clase negra.

Su discurso demostraba la seguridad de sus palabras y la confianza en sí mismo, habilidad fundamental en la mente de un campeón.  Pero su mayor fuerza de residía en su irreductible autoestima, en la percepción valorativa que tenía de él mismo.


En los años 50 y 60, consiguió su record de triunfos, utilizando continuamente provocadoras frases en sus declaraciones como las siguientes:

» “soy rápido, soy guapo, soy el mejor”

» “cuando eres tan grandioso como yo, es difícil ser humilde”

» “para ser un gran campeón, tienes que creer que eres el mejor, si no lo eres, haz como si lo fueras”

» “si sueñas con ganarme, será mejor que despiertes y pidas perdón”

» “¿mis objetos favoritos?… los coches y los espejos”

» “busqué consejos y colaboración de cuantos me rodeaban, pero jamás su permiso”.

El fabuloso juego de piernas, su alta capacidad de resistencia y rápida respuesta ante sus rivales, se complementaba al entrenar totalmente enfocado en lo que hacía, lo que le impedía conectarse con el cansancio o el dolor. Según el profesor Roberto Quezada, quien ha dedicado más de la mitad de su vida a preparar campeones de boxeo, lo considera un atributo imprescindible para llegar a ser campeón,  porque, según dice, es ese amor, el que hace posible que el sacrificio del entrenamiento no se sienta como tal.

Los campeones son gente con una mentalidad sumamente positiva, tanto dentro como fuera del ring. Esa personalidad suele confundirse con arrogancia, como por ejemplo, la figura de Cristiano Ronaldo en el futbol, o Tiger Woods en el golf, o McEnroe en el tenis, quien no salía a ser simpático, sino a alterar la confianza del rival. Son deportistas enfocados en no fallar, preparándose mentalmente para la próxima jugada, sin pensar en lo pasado, ni en lo que está por venir. Luego de fallar un golpe o una combinación de golpes, el enojo dura poco, saben perdonarse, y su mente ya está preparada para el siguiente desafío.

Esto se refleja notablemente tanto en el deporte de los puños, pelotas o palos, raquetas, como en la vida de aquellas personas, que sólo están enfocadas en la certeza de la acción, sin calificaciones, críticas o evaluaciones. Si un deportista sube al ring, o entra en la cancha inseguro, es mejor que no compita, ya que de antemano su lenguaje corporal lo delata, y luego su mente lo derrota. Antes de subir al ring se le escuchó decir:  “Si sueñas siquiera con derrotarme, es mejor que te despiertes y te disculpes”,  Muhammad Alí fue un ejemplo al demostrar un nivel supremo de confianza en sí mismo. "Quise ser el mejor y a eso he dedicado toda mi vida”
Desde su difícil infancia en los suburbios de Louisville, Kentucky, se fue gestando una personalidad que no dudaba en la búsqueda de sus objetivos, y no paraba hasta conseguirlo. De familia humilde, de niño trabajaba para sobrevivir en un almacén. Su sueño era comprar una bicicleta azul. Luego de duros años de ahorro, logro comprar una de segunda mano.

Muhammad amaba esa bicicleta azul, y estaba orgulloso del esfuerzo logrado. Cierto día, se la roban. Recorre Louisville, su ciudad natal, de arriba abajo, buscándola desesperadamente. Nunca la encontró, pero esa imagen permaneció siempre en su mente. Es así, que cada vez que subía al ring, se decía. "Este es el que me robó la bicicleta". Sin darse cuenta, estaba utilizando habilidades psicológicas como la motivación,  donde no peleaba por el resultado de ganar, sino por su objetivo de logro personal.

La palabra "humildad" no existía en su mente.  No sólo golpeaba arriba del ring, sino también por medio de sus polémicos discursos y declaraciones, previas a los enfrentamientos, donde intimidaba a  todos sus rivales. "Cuando eres tan grandioso como yo, es difícil ser humilde”.


 Si hay algo que demostró desde sus primeras peleas, es que nunca se dejó derribar, por nada ni por nadie.

Lic Julia Alvarez Iguña

Llegó el viernes!!

“Come on, it´s Friday” 





Algunos deportistas no saben cuidarse. Cuidar deriva de la palabra pensar, sentir una inclinación, una preocupación. Es decir, para cuidar se necesita no sólo hacer cosas, sino también, pensar y elegir qué cosas son importantes para mí cuidado. 
El estilo personal de una persona determina su modo de andar por la vida. Cuidarse está relacionado a reconocer el principio de peligro, donde todo no se puede, sin medir sus consecuencias. 

La omnipotencia es el sentimiento que caracteriza a la primera infancia, donde el niño cree poder controlar con su deseo toda la realidad completa. ¿Es que no hemos crecido, en no querer ver aquello que no conviene, aquello que está programado por algunos que necesitan sensaciones extremas para poder divertirse?
Todos deseamos sensaciones placenteras, pero el placer también posee sus reguladores de intensidad, no es una finalidad en sí misma, sino el efecto de una acción que implicó esfuerzo.
Cuando somos chicos nos enseñan a cuidarnos, lo aprendemos por la manera en que cómo hemos sido cuidados. Luego, profesores y entrenadores refuerzan esta idea de atender nuestro físico, nuestra persona, estar en forma, para poder rendir a la hora de jugar.

Ahora más que nunca, ante la culminación de una temporada, campeonato, competencia, hay que seguir en el mismo objetivo. Esto no termina hoy, ni mañana. El auto-cuidado forma parte de todos los días, es una destreza de vida, de alguien que se quiere, se respeta, sabe elegir lo que le conviene y apartar lo que daña. 
Saberse cuidar es ser dueño de tus propias acciones. Se requiere el fortalecimiento del auto-conceepto, la auto estima, y la resiliencia.

La autoestima se refiere al concepto que cada persona tiene de sí misma. Si estimas tu persona, no la destruyas. El autocontrol es la capacidad de poder dominar tus acciones, y la resiliencia la capacidad de sobreponerte a situaciones dolorosas, saliendo fortalecido de las mismas.
Hoy se reúnen a la previa, la previa… ¿a qué? Me pregunto...¿luego de un fuerte entrenamiento, se realiza “la previa” antes de salir a batalla, a dar lo mejor de sí mismo?. En esta otra previa, se sale a dar lo peor de cada uno. 

Diversos juegos se incluyen en esta rutina, para ser “cool”, la monedita, las cartas o dados, dando lugar al conocido “Fondo, fondo”. Hay muchos que no quieren beber, pero terminan haciéndolo para no quedarse afuera, para pertenecer, para no sentirse excluidos, y así comienzan las adicciones, en un yo que no puede decidir. 
Sabías que en esta repetición de conducta, vas perdiendo células de tu sistema nervioso, las vas matando, se va deteniendo tu madurez, y destruyendo tu organismo, en especial tu hígado. Muchos conocen sus peligros, pero viven en el reinado de la omnipotencia, “no a mi no me va a pasar”, hasta que la realidad te juega una muy mala jugada, te golpea fuerte, y cuando te querés acordar, te bebiste la vida en el juego de la monedita. 

Subite a tu caballo motorizado, pero no sueltes las riendas. Divertíte, pero sanamente. No destruyas todo lo que tanto sacrificio te ha costado por el placer de una noche, donde además no sos consciente de lo que haces. 
Es cuestión de decidir en qué lugar te pones, en elegir que es lo que más te conviene, en ser “uno mismo” en cualquier situación de la vida

Julia Alvarez Iguña